Circuitos por Turquia

La mayor parte de los conocimientos que se tienen de la medicina egipcia se han obtenido de papiros, en característico de dos: del de Edwin Smith y del de Ebers. El primero es de pellizco más de 4,5 metros de largo, el delegado tiene un disminuido más de veinte metros. El uno y el otro fueron escritos hacia el 1600, al Circuitos por Turquia del Ii Período Intermedio o mientras la Xviii dinastía, el de Ebers poco ulteriormente que el de Smith, y quizá proceden de una misma sepultura en Tebas. El papel de Edwin Smith, nombre de su primer propietario, está falto. Su primera traslación, hecha por Breadsted, es de mil novecientos treinta El pliego consta en su mayor parte del Texto sobre las heridas. El pergamino de Ebers es un texto completo. Su primera transposición, hecha por Joachim, es de mil ochocientos noventa Se prostitución de un epítome de leer mas

l hecho más sobresaliente de la medicina egipcia arcaica es la separación de los elementos religioso, mágico y material. Había, por lo tanto, sacerdotes, magos y médicos, y el ciudadano podía recurrir a uno u demás. Actualmente asimismo se ora y hacen mandas, se va a un matasanos, acupunturista, quiropráctico o a un médico. Heródoto, escritor actual de Hipócrates, en su visita a Egipto quedó impresionado de la medicina de este lugar, en medio de otras cosas por la existencia de especialistas, un ejemplo de médico para cada decaimiento, escribió. En medio de los especialistas había uno con el título de Celador del Ano. Los médicos se formaban en los templos, y había un norma jerarquizado de rangos. De menor a mayor eran: el Médico, el Médico Jefe, el Médico Inspector y el Médico Superintendente. Los médicos de alcázar tenían un Senior. Por además de todos estaba el Médico Mayor del Alto y Bajo Egipto, una especie de ministro de lozanía. 

LA Medicina MAGICO-SACERDOTAL 

En Egipto se veneró tal Deidad de la Medicina a Imhotep, figura parecido a la de Esculapio en Grecia. Se sabe que fue visir del príncipe Zoser de la Iii dinastía; fue un hombre avispado, vaticinador, faquir, médico y el constructor de la sepulcro escalonada de Sakkara.

Horoscopo semanal

- Bueno, si te has divertido, podemos quedar el martes otra vez -fue lo que en realidad dijo.

Supongo que se me puso sonrisa de gilipollas, y acepté.

Lo que pasó el martes, el miércoles y unos cuantos días más, lo dejo para más adelante. Eso fue hace casi dos años. Después pasó el verano, y todo se desvaneció como suelen desvanecerse estas cosas. Pero…. ahora ha regresado.

Me gusta C y aunque soy fiel al quinto mandamiento para una relación (más o menos) feliz del que antes he hablado, no me importa embarcarme en una “pseudo-relación amigo-amante”, por llamarle de alguna manera, que no me va a llevar a ninguna parte, porque aún estoy lo suficientemente lúcida como para darme cuenta de la realidad, pero… siguiendo con Lucía Extebarría: he caído en la trampa de este sistema que sobrevalora la juventud. Porque a mí, ¿qué le vamos a hacer? me gustan más jóvenes que yo.

bonecadogelo Sábado, 4 Marzo 2006 20:07 Enlace Permanente Comentarios (10)

Pónselo
Estuve trabajando en un centro oficial donde había policías en la puerta. Cada vez que entraba y salía me pedían la acreditación, pues el cambio de guardia era continuo y parece que no retenían las imágenes del personal que día a día pasábamos hasta seis veces por allí.

Una de las mañanas me detuvo el Horoscopo semanal:
- ¿Dónde va?
- Trabajo aquí.
- Acreditación…
Metí la mano en el bolso, y al sacar la tarjeta, aqui, sale despedido un preservativo, más conocido como condón. Después de una leve trayectoria ante los asombrados ojos de los dos, cae a nuestros pies, a los del policía y a los míos. Diosssssssssssss (No sé ni porque lo llevaba…, por si por casualidad…, por si se daba el caso…. por si caía esa breva… vaya chorrada). En ese tiempo no tenía yo ocasión de muchos encuentros furtivos, más bien estaba de secano, y a malas… pues podía haber comprado una caja en cualquier farmacia… Pero yo, moderna como la que más, lo llevaba en el bolso.

Turismo Punta cana

C insistía en conocerme. Era verano y yo estaba trabajando en una peluquería canina.

- Ya veo que tendré que comprarme un perro para llevártelo a la peluquería, y así poder conocerte en persona -siempre me decía riendo.

Nos habíamos visto por cam y me parecía simpático y agradable, y aunque nos pasábamos horas conversando, no le veía yo mucho el sentido el hecho de llegar a encontrarnos en real. Pero fue tanta su insistencia que al final acabé aceptando para ir a la playa. Mis amigas me decían: “¿A la playa?, ¿para que te vea tus chichas a plena luz del día?”.

Cuando pasó a buscarme y salí a la calle, lo encontré apoyado en su coche. Al verlo, se me cayó el mundo encima, ¿era posible que ese chico me estuviera esperando a mí?. Rubio, ojos verdes, musculado, y …. ¡tan joven!.

- Por fin he conseguido salir con la chica más deseada y difícil de toda Barcelona –musitó después de sonreír.

Después de los dos besos de rigor, me acurruqué en el asiento del coche, empequeñecida total. Yo siempre he estado un poco acomplejada. Cuando tenía 18 años no me comía un rosco, y ahora que estoy peor (al menos no estoy tan tersa como antes, alguna arruguilla y kilo de más) ligo mucho más y con chicos que años atrás ni hubiera imaginado. “Con la cantidad de chicas guapas que debe haber en su gimnasio, y aquí estoy yo, sintiéndome ridícula”, pensaba yo mientras lo miraba de reojo, aun Turismo Punta cana.

El día con leer mas pasó genial. Estuvimos en la playa, nos bañamos, tomamos el sol, hablamos sin cesar, fuimos a comer juntos, y nos reímos un montón. Por la tarde me volvió a dejar en casa. Otra vez los dos besos. “Ahora que ya me conoce, no querrá verme más” fue lo que pasó por mi cabeza.

Islas galapagos

Así que cuando mi amigo se marchó les agregué, y enseguida me apareció uno.

- Oye, que estuviste genial en la película, es lo Islas galapagos.
- Pero, ¿qué dices?.
- Que he visto todas tus películas.
- Ah sí?, ¿cómo cuáles?.
- Mañana te cuento.
- ¿Mañana?, ¿y por no fuente?.

Se produjo un silencio, porque resulta que ese es el título de la película. Pero él, sin amedrentarle el hecho de que ni conociera el título, cuando se supone que soy una de las protagonistas, siguió.

- Estabas tan sexy…
- A ver, ¿tú crees que si yo fuera una actriz de cine estaría aquí sentadita hablando contigo?.
- Mmmmm, pero me han prometido que este era su correo, y mi amigo no me engaña.
- No, claro, la que te engaño soy yo, bobo, ¡serás tonto!.
- Y cuéntame, ¿estás preparando otra película?.
- Mecaguen… no te digo que no soy actriz !!!!!!.
- ¿Y cómo fue el rodaje?.
- Grrrrrrrrr.

En eso que se conecta otro de los que acababa de agregar.

- Hola, ¡qué suerte encontrarte en línea!, soy un admirador tuyo.
- Otro que tal. Pero, ¿cómo puedes habértelo creído?
- A mí no se me engaña fácilmente.
- No, claro que no, ya lo veo. Pero a ver, ¿tú me has visto por cámara?.
- Claro.
- ¿Y soy una de las protagonistas?.
- Claro, muy guapa.
- Bueno, y ¿de qué película estamos hablando?.
- Mañana te cuento.

Otra vez. Mientras estaba él en línea me puse a buscar en Internet. Y encontré que la película Mañana te cuento es una película peruana que narra las correrías sexuales de cuatro amigos del colegio que se proponen pasarlo bien en una noche de juerga, como aquellas que protagonizan infinidad de muchachos culposos y despreocupados a la vez en tantas películas de adolescentes. Para ello contratan un servicio de chicas VIP, que como es inevitable, entran en escena para exaltar las hormonas de los amigos (y parece que del público masculino en la sala que luego se pasea por Internet buscando a las protagonistas).

Parece que también he hecho otras películas, como Ojos que no ven y Un día sin sexo . En esta última sale también otra actriz llamada Vanessa Saba (la de la foto de la derecha), que quizá sí que tiene algún parecido conmigo, pero lo que es Melania Urbina (actriz peruana), que parece ser por quien fui confundida, no tenemos nada en común. Esos pobres chicos, a parte de jóvenes, inocentes, ingenuos y algo tontos, encima, los pobres, estaban fatal de la vista.